Tres malas inversiones de Warren Buffet

 Tres malas inversiones de Warren Buffet (y sus enseñanzas)

 

Es prácticamente imposible encontrar un inversor que nunca haya tomado una mala decisión al invertir, básicamente por que el proceso de inversión en gran medida es un proceso de aprendizaje continuo. Son aquellos quienes logran aprender de sus errores y adaptarse quienes triunfan en este camino y Warren Buffet no es la excepción.

El gran superinversor de todos los tiempos, quien ha retornado más de 20% anual durante 52 años en su fondo de inversión también ha tomado malas decisiones, pero por supuesto siempre ha aprendido algo de ellas, aquí resumimos tres de las equivocaciones del oráculo de Omaha que recoge Glen Arnold, uno de los grandes estudiosos de Warren.

  • Cleveland Worsted Mill: Cuando Buffet se interesó por esta compañía (En 1951) todos los análisis conducían a una inversión exitosa, la acción de la empresa cotizaba más barata que la mitad del valor de sus activos corrientes netos, es decir que la capitalización bursátil (Precio de la acción x número de acciones en circulación) era la mitad de la cifra de coger los activos corrientes de la compañía y restarle las deudas. Una ganga, ¿no?  Pues bien, después de comprarla Buffet descubrió que la empresa enfrentaba una competencia feroz por parte de plantas textiles del sur de Estados Unidos y de las fibras sintéticas. La compañía perdió mucho dinero, corto dividendo y su precio cayo.

Lección: Es importante la posición estrategia de la empresa y pricing power. Aquí Buffet aprendió que es bueno en gran medida ver más allá de los números.

 

  • La Estación de gasolina: A sus 22 anos Buffet se asocio con un amigo y compraron una gasolinera en su natal Omaha, la estación de gasolina estaba en el costado contrario de una bomba Texaco que continuamente estaba llena. En este negocio no financiero, en el cual perdió cerca de 2000 USD de la época, aprendió una de las lecciones más importantes, en sus propias palabras: “La estación Texaco estaba muy bien establecida y era muy bien conocida, tenia una clientela fiel y una fidelidad del cliente importante, nada que nosotros pudiéramos cambiar acerca de ello”

Lección: Buffet aprendió la importancia de la relación con el cliente y la fidelidad del mismo hacia ciertas marcas, posteriormente invertiría en una empresa así: Coca Cola

 

  • Hochschild -Khohn: Esta inversión realizada por Buffet en 1966 fue echa entendiendo que la empresa era un negocio mediocre, sabia que compraba una cadena de retail de segunda clase, pero la estaban vendiendo como si fuera de tercera clase. Había oportunidades en los activos que tenia y en sus inventarios, pero cuando entro descubrió lo difícil que era el sector de retal por la extensa competencia, cualquier nueva idea de un gerente era copiada enseguida por las demás cadenas. Al final La compañía fue vendida en 1969 dejando a Buffet con una perdida, pero con una lección incorporada a su filosofía de inversión.

Lección: Los factores cuantitativos no son lo más importante, si no un gran peso esta en los factores cualitativos y de negocio, no vale la pena pagar precios bajos por negocios mediocres.

 

Estas breves lecciones de Warren Buffet, nos permiten ver una característica que como inversores debemos interiorizar: el aprendizaje. No importa que tan extenso sea un análisis, siempre habrá cabida al error, la idea es ir reduciendo esa probabilidad de error, mientras aprendemos de las inversiones donde nuestras hipótesis no se han cumplido.

PD: Como Value Investors nuca olvidemos la ultima lección, en acciones, es decir en empresas, la calidad del negocio será fundamental.