EE. UU VS China – Entendiendo la guerra económica

El mundo económico y político se ha visto bastante agitado en los últimos meses debido a las tenciones comerciales entre las dos economías más grandes del mundo (Por PIB). La ya muy nombrada guerra comercial entre China y EE. UU ha agitado a los mercados financieros día tras día y ha afectado a muchas compañías a nivel global. Pero cuales son los cimientos de guerra y ¿cómo la podemos entender?

Para empezar, debemos partir entendiendo el concepto de guerra comercial. Para todos es más que evidente que vivimos en un mundo globalizado donde los bienes que se comercializan pueden viajar entre países, y que de hecho muchos de los productos habituales que adquirimos tienen partes o componentes producidos en diferentes países. Lo mismo sucede con los servicios, muchos podemos contratar servicios de compañías de otros países, pensemos por ejemplo en Netflix o en un servicio de nuestro bróker de inversiones.

Los procesos de globalización en gran medida se aceleraron con el avance de internet y el mundo digital, también es importante mencionar que dicho proceso en gran medida es benéfico para los consumidores, pues podemos acceder a productos y servicios más baratos, de mayor calidad y en muchas ocasiones, que no estaban disponibles anteriormente en nuestro lugar de origen. Sin embargo, muchos sectores no logran adaptarse a tiempo ni a las disrupciones ni a las especializaciones de otras economías, lo que lleva a que algunas industrias se recientan por el comercio internacional, inclusive muchas puedan quebrar. Si bien estas quiebras ocurren en competencia, muchas de estas industrias piden a sus gobiernos protecciones arancelarias o subsidios, obviando los beneficios del proceso de comercio e intercambio en el general de la población. Estos aranceles, que no son más que tarifas (impuestos) a las importaciones de productos extranjeros, son las armas en una guerra comercial. Si un país quiere desincentivar la importación de bienes procedentes de otro país, pues los hace más caros para el consumidor colocando aranceles.

Esto es precisamente lo que esta ocurriendo entre China y Estados Unidos, una subida de aranceles escalada y continua, liderada por el gobierno americano para frenar el avance chino. Es usual que estas políticas tengan un tinte que resulte amigable para los votantes, por ejemplo, se apela a combatir la perdida de empleos o incentivar la economía nacional. Pero esto está lejos de la realidad, pues el concepto que está detrás de producir productos más baratos y mejores es el concepto de especialización. En realidad, quien termina pagando las tarifas son los consumidores, si decido consumir el producto chino, debo pagar más, si decido la alternativa americana, también deberé pagar más pues era más caro desde un principio (por eso se establecieron los aranceles). Pero esto es algo que en Washington se sabe, incluso la OCDE ha advertido sobre el posible costo de las tarifas no solo para los dos países, si no para el grueso de la economía mundial, alrededor de 600 billones de dólares. La grafica siguiente ilustra un poco la potencial caída en el PIB global en términos porcentuales a 2021-2022.

 

Pero las intenciones detrás de la actual guerra comercial van mucho más allá que ajustar la balanza comercial entre los dos países, tienen mucho más que ver con geopolítica. Esta perspectiva la compartió recientemente bank of america, en gran medida Estados Unidos busca poner freno al crecimiento de China y a sus intenciones de posicionarse como la economía y potencia dominante en algo más de 20 años. Pero debemos tener en cuentas que no lo tienen para nada fácil y Estados Unidos está en la posición de ventaja en estos momentos y sus primeras maniobras han sido las tarifas.

China ha crecido de manera impresionante durante las ultimas décadas, impulsada entre otras cosas por el enfoque en las exportaciones de productos a bajo costo, la apertura de mercados y el uso de tecnología extranjera respetando más bien poco la propiedad intelectual y por supuesto una población abundante. No obstante, la economía China aun esta muy lejos de la de los Estados unidos en términos de productividad y servicios, y sobre todo en niveles de utilidades empresariales (las empresas y las personas son las que mueven las economías) donde ningún país se le acerca (ver grafica), pero el déficit de la balanza comercial de Estados Unidos con China se ha incrementado notablemente en los últimos años ascendiendo por encima de los USD 400 billones (ver grafica).

Mucho del crecimiento del gigante asiático se debe a las exportaciones combinadas con una alta inversión en bienes de capital e infraestructura, muchas empresas empezaron a adquirir o fabricar sus países en tierras chinas. Sin embargo, contrario a lo que se cree hoy en día las exportaciones o el porcentaje de influencia del comercio exterior en la economía China no es excesivo (alrededor del 40) el porcentaje para Estados Unidos es mucho menor (alrededor de 20%), son países con una economía interna fuerte y como se diría en términos de comercio exterior relativamente cerrados, si los compráramos por ejemplo con Alemania (90%). Esto no deja a un lado el hecho que una guerra comercial prologada deterioraría a los consumidores e industrias de ambos países, pero la posición de EE. UU. es mucho más favorable, pues su economía esta mucho más enfocada en los servicios que en la industria manufacturera.

 

Las sanciones al parecer continuar, en medio de una relativa negociación entre las partes. Pues EE. UU. busca frenar las ventajas que China ha ganado en los últimos años y para ellos se ha centrado sobre todo en el sector de las telecomunicaciones, un sector que puede ser decisivo para una posición estratégica mundial en los años por venir. Recientemente EE. UU. ataco y cerco las operaciones de Huawei y se han anunciado más cercos sobre compañías chinas relacionadas, como Hikvision, una compañía de vigilancia.

Cabe mencionar que el timing de el ataque no puede ser mejor, por anos china ha aprovechado las distracciones que ha tenido Estados Unidos, como la crisis financiera del 2008 y una agitada agenda internacional, que habían dejado al gobierno americano con poca maniobrabilidad y bastante tareas en casa. Pero ahora, el país de norte enfrenta diferentes situaciones, como la tasa de desempleo mas baja en 48 años, un rally alcista impresionante en los mercados bursátiles, y una opinión publica favorable en la intervención mercantilista y proteccionista, tanto que posiblemente en este tema con China, Trump tenga un apoyo bipartidista, que en otros temas no es fácil de lograr y es que muchos políticos de ambos lados creen que de alguna manera el tiempo de mantener bajo control a china ha llegado.

Esta guerra comercial como lo mencionamos anteriormente puede tener muchas consecuencias a nivel económico a nivel mundial, lamentablemente consecuencias negativas. Pero es claro que las intenciones ya no son puramente económicas, si no se trata de una cuestión de estrategia y política, donde a nuestro parecer, China tiene una posición de desventaja con Estados Unidos. Mas adelante hablaremos de que implicaciones puede tener esto a nivel de las bolsas y los mercados financieros, pues se pueden presentar muchas oportunidades, pero también peligros.